3 de noviembre de 2008
Las últimas encuestas antes de los comicios presidenciales norteamericanos de mañana le dan favoritismo al senador demócrata sobre su rival, el republicano John McCain.

Si se confirman las predicciones de todas las encuestas y el senador Barack Obama resulta elegido mañana como nuevo Presidente de EEUU, podría ser la primera vez que un candidato demócrata obtiene más del 50% del voto nacional, desde que Jimmy Carter lo lograra en 1976.
Obama no necesita un porcentaje tan alto para ser electo, pues el candidato ganador es quien obtiene al menos 270 votos electorales. Sin embargo, la posibilidad de superar la mitad de los votos da cuenta del buen pie en que llega el senador por Illinois a los comicios.
Según una encuesta de Washington Post/ABC News, el republicano John McCain tiene un 44% de preferencias contra el 53% de Obama. Ese margen se ha mantenido entre siete y 11 puntos a favor de Obama en las últimas semanas.
Por otra parte, de acuerdo con el sondeo de la cadena CNN conocido ayer, la ventaja de Obama sobre McCain es de 53% contra 46%. Esta encuesta se elabora a partir de un promedio de los sondeos conducidos a nivel nacional. Cuando se incluyen los candidatos independientes que están en competencia, el resultado se transforma en 51% para Obama y 43% para McCain.
De hecho, Obama lidera la intención de voto en algunos estados que se inclinaron a favor de los republicanos en los dos últimos comicios, como Virginia y Ohio. Además, la elección está muy disputada en otros estados tradicionalmente conservadores, como Florida, Indiana y Carolina del Norte.
Así, según las proyecciones de las principales encuestadoras, Obama ya tendría asegurados casi 300 votos electorales, que incluso podrían llegar a 330 o más el día de los comicios.
Las estimaciones indican que, además, el Partido Demócrata ampliará sustancialmente su ventaja, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado. En esta última cámara, los demócratas podrían pasar de su exigua ventaja actual (50 contra 49 senadores), a una mayoría de 60 contra 40 senadores, lo cual les permitiría bloquear las maniobras obstruccionistas de sus rivales.
Además, el senador John McCain compite en un contexto adverso: según los últimos sondeos, un 85% de los norteamericanos cree que el país va "por mal camino" bajo la actual presidencia republicana, tomando en cuenta que sufre la peor crisis financiera desde la Gran Depresión. En tanto, el actual Presidente, George W. Bush, es sumamente criticado y las fuerzas armadas pelean en dos guerras altamente impopulares y de incierto resultado.
Por su parte, Obama ha potenciado su carrera presidencial con la mayor cantidad de recursos que ningún candidato en la historia ha recaudado para una campaña: US$ 650 millones.
Sin embargo, a pesar de la cómoda ventaja que goza el postulante demócrata en todas las encuestas, los analistas aún consideran una incógnita el llamado "efecto Bradley": el hecho que electores que dicen estar dispuestos a votar por un candidato de raza negra, finalmente no lo hagan.
Ayer, a un día de que finalice una campaña que, desde el inicio de las primarias, ha durado casi un año, ambos candidatos tuvieron una intensa agenda en estados claves como Ohio y Florida.