26 de junio de 2008
Se trata de un millar de armas cortopunzantes hechizas, sables, estoques y otros elementos de fabricación artesanal.
Después de sendos operativos de seguridad al interior de las cárceles de la Regiones Metropolitana y Valparaíso, personal de Gendarmería de Chile logró la incautación de más de mil 600 armas hechizas de alta peligrosidad, y más de 2 mil 500 equipos celulares usados por los reclusos que cumplen condena en estos recintos por infracciones a la ley penal.
Así lo constató esta mañana en instalaciones del Centro de Detención Preventiva Santiago Sur (Ex Penitenciaria) el ministro de Justicia, Carlos Maldonado, quien acompañado del director nacional del Servicio de Prisiones, Alejandro Jiménez- mostró los resultados de las operaciones concentradas durante un año en ambas regiones del país.
Se trata de un millar de armas cortopunzantes hechizas, sables, estoques y otros elementos de fabricación artesanal que los internos mantenían ocultos, principalmente para su defensa o ataque en riñas. Los celulares preferentemente eran usados para la coordinación de operaciones de tráfico de drogas y comunicación hacia el exterior de los penales, y que podrían terminar con posibles operaciones de fugas.
Los celulares incautados recientemente se suman a los más de 15 mil aparatos que Gendarmería de Chile ha incautado en los últimos años. Actualmente la institución penitenciaria se impulsa los trámites legales que permita la donación de dichos aparatos a organizaciones de beneficencia.
Para el ministro Maldonado, los operativos desarrollados por unidades especiales de Gendarmería han permitido mejorar las condiciones de seguridad al interior de los centros carcelarios, tanto para la propia población penal, como para la integridad de los funcionarios dedicados a las labores de custodia.
"Los operativos realizados por personal especializado de Gendarmería dan cuenta del grado de peligrosidad y elaboración de las armas que llegan a preparar los internos al interior de los antiguos penales. Situaciones como esta- agregó- son prácticamente imposibles de llevar adelante en los nuevos recintos concesionados, cuya segregación, vigilancia y labor de custodia los hacen infinitamente más seguros para quienes cumplen condena y para los propios gendarmes", señaló el titular de Justicia.
Los allanamientos y labores de inteligencia al interior de todos los penales son constantes en el año, lo que ha permitido además desbaratar redes de apoyo y construcciones más elaboradas como túneles o planes de evasión más sofisticados en el tiempo.
En tanto, las autoridades de Gendarmería firmaron un convenio con la Fundación Paternitas, institución que se hace cargo de la rehabilitación y reinserción de quienes han cumplido su condena, para destinar los fondos derivados de la fundición del material, a sus programas de apoyo.