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26 de octubre de 2008

NEGOCIOS

Argentina busca estrategia para avanzar en estatización del sistema de pensiones

El sorpresivo proyecto, anunciado en medio de la debacle financiera internacional, hundió todavía más a los mercados mientras la población desconfía de la medida.

DPA


25/10/2008 - 11:32

Cristina Fernández

Cristina Fernández

El gobierno argentino se encuentra en estas horas ante el desafío de hallar una estrategia que le permita concretar la estatización del sistema de pensiones privado antes de que el impacto negativo que tiene la medida afecte más su credibilidad y genere más daños.

El sorpresivo proyecto, anunciado en medio de la debacle financiera internacional, hundió todavía más a los mercados locales mientras la población recibió la noticia con una mezcla de resignación y desconfianza.

El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner quedó descolocado en el contexto internacional, con fuertes presiones y críticas de España por el riesgo de sus empresas en el país, y ante la incertidumbre externa de que inicie un proceso de nacionalizaciones siguiendo el modelo chavista.

El destino que le dará el gobierno al capital de casi US$30.000 millones ahorrado desde 1994 por los trabajadores afiliados en las administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones (AFJP) que será transferido al Estado está en el centro del debate.

Gran parte de la oposición puede llegar a compartir ideológicamente la defensa del sistema de pensiones estatal, incluso quienes ya cobran una jubilación privada y deben recibir una compensación del Estado para elevar la cifra al mínimo establecido. El régimen de capitalización fue criticado desde su comienzos pero logró captar millones de afiliados, la mayoría descepcionados por el padecimiento de los jubilados estatales con magros ingresos.

Pero las sospechas sobre el uso que tendrán los multimillonarios fondos y la urgencia de una medida anunciada sin consensuar con los demás sujetos públicos minó la confianza, el mayor capital de un político y un gobierno.

En un nuevo intento por despejar sospechas, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a defender en la noche del viernes el objetivo de su iniciativa castigando por "ineficiente" el sistema privado: "Que los recursos de nuestros jubilados ya no sean más objeto de especulación".

El proyecto de ley, redactado de forma desprolija, no aclara la intangibilidad de los fondos previsionales.

Los analistas coinciden en que el objetivo real del gobierno no fue tanto ideológico sino asegurar las cuentas fiscales de cara a un 2009 con elevados compromisos de deuda y elecciones legislativas que demandarán un alto gasto público frente a recursos cada vez más exiguos por la desaceleración de la economía local, la crisis internacional, y la caída de los "commodities", principales fuentes de divisas.

Los alcances de la medida van incluso más allá, porque las AFJP son uno de los principales inversores de la plaza financiera local. No sólo se reducirá el movimiento de capitales y se dificultará el acceso al crédito, sino que también al transferir su cartera de inversiones al Estado, éste pasará a tener participación accionaria en unas 40 empresas y bancos importantes.

Y además de generar incertidumbre su ingreso a estas compañías, una venta masiva de acciones para incrementar las arcas fiscales podría hacer bajar su valor de mercado.

El gobierno está urgido en revertir el descrédito internacional que le valió esta medida y que podría opacar sus recientes intentos por regresar al mercado financiero mundial a través de los anuncios de cancelación de la deuda en cesación de pagos con el Club de París y la renegociación de la deuda en "default" con los acreedores de bonos que no aceptaron la reestructuración del año 2005.

Y a nivel interno, deberá reforzar sus redes políticas y alianzas para contar con el apoyo parlamentario necesario para aprobar el proyecto de ley antes de fin de año.

El kirchnerismo ya vivió en carne propia este año que no cuenta con la "mayoría automática" de la gestión de Néstor Kirchner (2003-2007) al fracasar con el decisivo voto negativo del vicepresidente Julio Cobos su plan para elevar los derechos de exportación de los productos agrícolas.

En las últimas horas ya se comenzaron a escuchar voces oficialistas que piden cambios en el proyecto, pese a que los líderes de los bloques peronistas fueron adoctrinados para conseguir el mayor respaldo posible.

El martes comenzarán los debates en las comisiones parlamentarias y todo hace prever que las próximas semanas serán agitadas.