1 de noviembre de 2008
1,5 millones de obras que fueron saqueadas por el Ejército Rojo al término de la Segunda Guerra Mundial han sido devueltas desde 1958.
Siete ciudades alemanas de la desaparecida República Democrática Alemana (RDA), entre ellas Berlín y Dresde celebran hoy el 50 aniversario de la devolución de 1,5 millones de obras de arte robadas por el Ejército rojo en la Segunda Guerra Mundial, entre ellas el espléndido Altar de Pérgamo heleno.
Pese a que permanece la incógnita sobre la cifra total de obras que fueron expoliadas a Alemania tras la caída del Tercer Reich en 1945, se calcula que cerca de 2,6 millones de piezas artísticas y más de seis millones de libros terminaron en manos de la Unión Soviética como botín de guerra.
Más de 1.700 pinturas de la Gemalde galerie Alte Meister de Dresde, incluida la "Madonna Sixtina" de Rafael regresaron en tren hasta la Alemania comunista en 1958, tres años después de la primera devolución de arte por parte de la Unión Soviética, que no fue tan sustanciosa.
La partida devuelta a la RDA incluyó las ilustraciones que Sandro Botticelli realizó para la "Divina Comedia" de Dante Alighieri y el Altar de Pérgamo que da nombre al Museo de Pérgamo de la capital alemana.
"Sin la devolución de esas obras, los museos estatales de Berlín y especialmente la Isla de los Museos no serían lo que son hoy en día", afirmó el presidente de la Fundación del Patrimonio Prusiano, Hermann Parzinger.
El proceso de devolución no ha terminado aún, recordó Parzinger, quien expresó su confianza en que siga adelante, pese a que las conversaciones a escala política están estancadas.
Los actos conmemorativos de hoy, en los que participan 28 museos alemanes, se celebran bajo el epígrafe "Pérdida y Restitución" e irán acompañados en los próximos días por exposiciones, como la que el Museo de Pérgamo abrirá el 27 de noviembre con el título "El regreso de los dioses. El Olimpo oculto de Berlín".
El milenario Altar de Pérgamo, del siglo II antes de Cristo, pudo ser expuesto de nuevo al público en Berlín en noviembre de 1958 tras una larga odisea, más de dos décadas después desde que fuera protegido por las autoridades nazis para evitar su destrucción durante los bombardeos aliados.
El altar, descubierto en el siglo XIX por el ingeniero alemán Carl Humann en la actual Turquía, cuenta con un friso de más de 120 metros de longitud y narra el enfrentamiento entre los dioses griegos y los gigantes.
La mayor parte de las obras expuestas en la Isla de los Museos fueron trasladadas a búnkers y lugares seguros para salvarlos de la guerra pero el grandioso altar, obra maestra del estilo heleno, fue protegido "in situ" dentro del Museo de Pérgamo, que fue posteriormente asaltado por las fuerzas soviéticas.
En vagones de tren regresó el altar a Berlín hace ahora 50 años tras pasar años oculto en cajas repartidas entre Moscú y Leningrado y ser expuesto brevemente en Rusia el mismo año de su devolución a Berlín.
Las autoridades de Alemania oriental agradecieron efusivamente a sus "camaradas" el regreso de las obras, que fueron sustraídas en el caos posterior a la caída del Tercer Reich como contraprestación a las millares de obras de arte destruidas y robadas por las tropas alemanas en su avance hacia Moscú.
La decisión soviética permitió devolver parte del patrimonio alemán pero sólo hacia la "hermana" RDA del mismo modo que las potencias aliadas sólo retornaron objetos de culto, entre ellos el emblemático busto de Nefertiti del Altes Museum de Berlín, a la República Federal Alemana (RFA).
Se calcula que otro millón de obras de arte y cuatro millones de libros sustraídos de Alemania permanecen en Rusia.